domingo, 12 de septiembre de 2010

ALINEACIONES

El alineamiento de objetos, la creación de un orden cuya solidez depende del frágil equilibrio de una obsesión, es una de las manifestaciones sintomáticas del autismo y del síndrome de Asperger, y aquí también la representación de un mundo personal y familiar en la vida privada de la artista. Las alineaciones de estos juguetes -y que casi declinan al oído como alienaciones- van configurando el lenguaje personal de un orden material cuya deliberada abundancia articula una ausencia. Protegidos o desprotegidos, los objetos del sentimiento de un rechazo radical y de la reacción de una desesperanza extrema se ha convertido aquí en un catálogo sensaciones y de re-adecuaciones afectivas: las del hijo hacia la forma incompleta del entorno / las de la madre hacia la plenitud del hijo. Estas mutuas restituciones de ida y vuelta se convierten así en el resultado de estas casi naturalezas muertas de un estado congelado del lenguaje o de la manifestación de un mundo desde el principio detenido. Pero así como la subjetividad de aquél que está detrás de estos objetos alineados está en suspenso, de un modo similar aquello que está aquí representado es también el retrato de una reiterada ausencia. Así como tampoco sabemos nada, o muy poco, de quién opera en la representación pictórica de estas realidades. Esta no es una pintura que nos lo deje saber, y tampoco es parte de su cometido. Algo parecido a una desintegración de la imagen opera desde hace tiempo en la constitución de sus elementos y algo parecido a la solidez de un frágil equilibrio hecho de la abundancia y la repetición forman parte del circuito y del sentido de la imagen ya globalizada. Las alienaciones y caminos de la imagen contemporánea forman parte de un orden cuyos contenidos han sido igualmente cancelados o mantenidos en suspensos de larga duración, y su sintomatología es que son imágenes que siguen llegando y se siguen acumulando, alineándose y alienándose de igual a igual. Y, sin embargo y muy a diferencia de las imágenes y de los hechos que cita esta pintura, los de la imagen global contemporánea pertenecen y se originan en un estado que no busca restitución alguna, sino uso y constante desgaste o deshecho. En la obra de Mónica Ramírez, y de manera si prefieren análoga al rol integrador de la madre, esta es una pintura que sí busca reintegrar un otro orden. Una pintura que es además una guía casi, casi, protésica acerca de lo que los otros no ven, o lo que nosotros no vemos, detrás de ese orden mostrado. Algo que a partir de su ausencia, señala con insistencia sustitutiva lo que debe ser visto y mirado, como en un diálogo y un sentido por reconstruir y restituir de manera cálida y permanente.
Rodrigo Quijano

ALINEACIONES




































































22 de septiembre · 19:00 - 21:00
Galería de arte "Le Carré d' Art" Alianza Francesa de la Molina
Av. Javier Prado Este 5595
La Molina, Peru